Abandono:
El verbo abandoner del francés
antiguo (conjunto de dialectos
con elementos comunes: s. xi)
es el origen de “abandonar”. Se basaba
en un bandon que quiere decir,
literalmente, “bajo el control o la jurisdicción” y se usaba en la frase poner a bandon, o sea, “poner algo o
alguien bajo el control de otro”. De allí abandono. La palabra bandon viene, de forma alterada, del latín
bannum, ‘proclamación’, que
indirectamente se relaciona con el inglés banns
o ‘proclamación de matrimonio’ y es un ancestro de contrabando. Es curioso que la proclamación de matrimonio se
denomina en español ‘amonestaciones’, como quien dice, regaños. Ahí hay tela
para cortar.
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