Antípodas


Antípodas: es una palabra singular porque se puede usar indistintamente con ese o sin ese ya que el hecho lo determina la parejita de puntos geográficos. Del griego antípodes (anti- ‘opuesto’ y pous ‘pie’), significa literalmente “gente que tiene sus pies opuestos”; esto es, gente que vive al otro lado del mundo y por lo tanto tiene las plantas de sus pies enfrentadas a las de la gente que vive a este lado. Según la RAE, periecos son habitantes del globo terrestre que moran en lugares diametralmente opuestos uno respecto del otro pero en el mismo paralelo. Si la forma de la Tierra se aproxima a una esfera o a un esferoide, la posición antípoda de un punto situado en las coordenadas geográficas (latitud, longitud = θ, φ), puede escribirse como (θ ± 180°, −φ), o (−θ, φ ± 180º). La línea recta que une ambos puntos atraviesa el centro del planeta, y el recorrido más corto posible entre ambos, sobre la superficie, es de aprox. 20.000 km, la longitud de una semicircunferencia terrestre. Los indonesios son antípodas[i] de los colombianos aunque, puntualmente, Cali es antípoda de Singapur, país limítrofe de Indonesia.


[i]
En las antípodas todo es idéntico,
tienen teléfonos, tienen semáforos
con automóviles con sancristóbales,
muchos estómagos están a régimen.
Tienen políticos más bien estúpidos
pero son súbditos muy pusilánimes.
En las antípodas todo es idéntico,
tan idéntico como lo autóctono.
La problemática es económica
y en lo teórico no son unánimes,
lo hay escépticos, los hay fanáticos,
pero en la práctica no ves apóstatas
sino en los márgenes o con prismáticos.
Y unos son míseros, otros son prósperos,
en las antípodas todo es idéntico,
tan idéntico como lo autóctono.
Hay mundo artístico con gente excéntrica,
mundo científico con catedráticos
y cuerpo médico y casos clínicos.
La gente rústica puebla las fábricas
y los hipódromos los aristócratas.
Ciertos filósofos sienten escrúpulos.
En las antípodas todo es idéntico,
tan idéntico como lo autóctono.
Algunos fármacos son ilegítimos
pero hay gran tráfico, lo cual es lógico
porque los réditos son astronómicos
y hay muchas víctimas, hay muchas cárceles.
Voces hipócritas piden, coléricas
medidas drásticas, sillas eléctricas.
En las antípodas todo es idéntico,
tan idéntico como lo autóctono.
Los eclesiásticos desde sus púlpitos
causan catástrofes, y los omnímodos
poderes fácticos hazañas bélicas
y actos vandálicos los energúmenos,
y los pacíficos, actos inútiles.
Entre los lúcidos cunde el desánimo.
En las antípodas todo es idéntico,
tan idéntico como lo autóctono.
Se dan fenómenos de rara índole:
tan idéntico como lo autóctono,
madres estériles con partos múltiples,
tan idéntico como lo autóctono,
problemas étnicos con los indígenas,
tan idéntico como lo autóctono,
falsas polémicas con los satélites,
tan idéntico como lo autóctono,
grandes espíritus viven recónditos,
tan idéntico como lo autóctono,
y hay lodos tóxicos abundantísimos…
En otros términos, están incómodos.
Pero es fantástico, martes y miércoles,
jueves y sábados, lunes y vísperas,
dan espectáculo con el esférico,
y allí, al unísono, arman escándalo
y es como un bálsamo para sus ánimas.
En las antípodas todo es idéntico,
tan idéntico como lo autóctono.
Javier Krahe

No hay comentarios:

Publicar un comentario